Mabel+Meg


Mabel+Meg

Mabel+Meg es un nombre curioso. Tiene su historia. Así se llamaban los animales que tenía uno de los directores de esta marca británica. Mabel era un gato y Meg un perro. Ambos eran inseparables y los mejores amigos del mundo. Cuando se lanzó la marca se decidió que sería un nombre bonito para un proyecto basado en el cariño hacia la piel. 

Mabel+Meg, además, es algo misteriosa. De ella solo se sabe que es británica y que nació porque uno de sus socios buscaba un remedio para la psoriasis y y no encontraba lo que buscaba. Siempre supo que tenía que haber algo que, con pocos ingredientes, consiguiera mucho. El resultado de esta frustración fue Lumilixir, un sérum súperventas  que trata piel deshidratada y cansada pero también sensible, con acné o con manchitas. 

Descubrimos Mabel+Meg en un viaje a Londres. Leímos, hablamos, preguntamos, compramos y probamos. Supimos que en Inglaterra estaban bastante interesados y que el sérum había alcanzado en poco tiempo status de producto de culto. Los ingleses no son fáciles y no regalan títulos así sin saber qué hacen.

Dejamos que pasara el tiempo. Pensamos. Seguimos probando. Hablamos. Nos llevamos Lumilixir, el producto con el que nacieron, a casa. Lo probamos día tras día. Nos miramos al espejo y escuchamos a la piel (a veces nos habla). Lumilixir era muy bueno. 

Al cabo del tiempo Mabel+Meg amplió su línea y lanzó tres productos más. Son todos ellos básicos, importantes, eficaces. Es una marca tranquila y que deja a quienes la usan muy satisfechos.