Q&A: David López, redactor de belleza en GQ

De cómo eliminar las marcas de acné al mejor contorno de ojos para hombres, De los sérum capilares para no envidiar el pelo de Jared Leto al uso de la niacinamida. David López es un auténtico beauty freak, no se salta una tendencia pero no se deja llevar por ellas sin rumbo. El camino lo marca él escribiendo en GQ sobre lo que de verdad importa: un buen pelo, un buen sérum, un contorno que funciona. La belleza que sí. Lo hace porque es un catador; prueba y se aplica antes de recomendar. Y dado que no podemos sumergirnos en su armario cosmético ni contratarle como gurú, os sugerimos leerle en GQ online. Y aquí, claro, donde le hemos sometido a un test para conocer todo sobre su rutina y sus caprichos beauty.

1. Tu producto Laconicum favorito.

A principios de este 2021, pedí por Reyes el sérum Lumilixir de ácido hialurónico y vitamina C de Mabel+Meg. Desde entonces, me es imposible bajarme de este carro (¡voy a empezar mi cuarto frasco!). Todas las maravillas que me habían contado sobre él me parecen pocas. Desde que lo uso, noto mi piel más jugosa pero sin sensación grasa (muy importante para mí, una persona que tiene piel grasa y no es 100% fan del efecto totalmente mate) e incluso con menos brotes de acné. He probado otras alternativas que me han hecho más o menos el servicio, pero Lumilixir es al que siempre vuelvo y el que recomiendo.

2. Qué es lo más friki que te has comprado.

Por favor, un minuto de silencio por todas las mascarillas faciales de velo con rostros de animales que he usado durante estos últimos años. De oso, de león, de delfín… Casi todo el zoo, vamos. No me escondo.

3. Una manía beauty en tu rutina.

Como persona a la que le gusta cuidarse mucho el pelo -lo tengo muy rizado, seco y con mechas- y que le teme a la calvicie, no puedo irme a dormir sin haberme hecho un masaje sobre el cuero cabelludo. Estimula la circulación para un pelo más fuerte y resistente, me veo más volumen al terminarlo (de ahí que me lo haga también antes de un evento importante) y, de paso sea dicho, relaja mucho. 

4. Un producto que no sepas qué es y te dé vergüenza preguntar.

A día de hoy, sigo bastante perdido en el terreno de los aceites limpiadores. Puede que sea porque la palabra ‘aceite’, como persona con piel grasa, me cause rechazo (aún usando productos que sé que incluyen aceites en sus formulaciones y me funcionan de maravilla). Y luego… ¿es la epigenética el metaverso del skincare?

5. Si llegas tarde a casa, lo más probable es:

1. Que te duermas sin limpiarte el rostro.
2. Que utilices una toallita limpiadora (argh).
3. Que duermas hasta con los zapatos puestos.

 

Ya sean las 12 de la noche o las 6 de la mañana, tanto si me he maquillado como si no, no puedo meterme en la cama sin haberme limpiado la cara como mínimo. Eso sí, reduzco los pasos a lo básico: limpieza y crema hidratante. El contorno de ojos y el sérum pueden esperar unas horitas…

6. Qué producto o truco arregla un día de mala cara.

Tengo dos: la mascarilla facial flash Light Up de PSA, que conocí gracias a Laconicum, que ilumina el rostro y le aporta un look descansado en 5 minutos (aunque yo me la dejo todo el tiempo posible, sobre todo en finde); y la crema hidratante con factor de protección Color-Smart de Shiseido, que pasa de blanco al color de la piel al aplicarla (magia), difumina pequeñas imperfecciones e iguala el tono.

7. Tu aroma favorito y uno que no soportes.

Aunque cada vez experimento más con los perfumes, lo mío son los aromas intensos, como los orientales y los amaderados. Slow Dance de BYREDO es de mis favoritos, pero también me flipa el olor a barbería de At The Barber's de Replica, la línea de Maison Martin Margiela. Los aromas excesivamente florales me cuestan ya bastante más, aunque reconozco que Rose Cherie y Santal Pao Rosa de Guerlain me han sorprendido muchísimo.

8. Un truco beauty infalible.

Aplicar un poco de iluminador sobre el arco de cupido para unos labios un poco más resultones y con más dimensión. 

9. En un bad hair day, ¿qué haces?

1. Utilizar un producto de acabado.
2. Tirar de moño rápido
3. Gorro socorrido.

Bendito sea el champú seco. Aplicas, masajeas y ¡a la calle! No retraso mucho más el lavado, eso sí.

10. El último capricho beauty que te has dado.

He recomprado el Social Life Shampoo de Larry King, que me encanta cómo huele y cómo me deja el pelo. No cuesta dos duros, pero merece la pena.

La selección de David López