La selección de Violeta Dávila, cofundadora de Cooltural Plans

Violeta Dávila admira profundamente a su padre, ha redescubierto el disfrute del autocuidado y siente una fascinación visceral por la cultura. De lo primero nació su vocación por el derecho. Lo segundo es una consecuencia de su relación con Laconicum (no lo decimos nosotras, lo cuenta ella). Y de lo tercero nació Cooltural Plans, la materialización de su necesidad de crear algo relacionado con la gestión cultural.

Todo empezó hace ocho o nueve años, cuando tenía un club de lectura que empezó a ganar adeptos, a llevar a escritores, a ganar más adeptos. Tantos que comenzaron a pensar que ahí había un espacio para crear algo profesional, pero con la misma filosofía de revolución cultural. Hoy, siete años después, Cooltural Plans es una agencia de comunicación y gestión cultural, pero sigue siendo un lugar de encuentro, como aquel club de lectura. Y Violeta sigue devorando libros con la vela Bibliothèque de BYREDO encendida en un rincón.

 

Hablamos con Violeta Dávila, cofundadora de Cooltural Plans

¿Qué es Cooltural Plans?

Es nuestra forma particular de vivir la cultura. De interaccionar con ella. De disfrutarla y difundirla.

Hablas de interacción, de vivir la cultura... Pero también habláis de revolución. ¿Cómo se revoluciona la forma de vivir la cultura?

Cuando nosotras empezamos con Cooltural Plans, hace ya 7 años encontrábamos la oferta cultural algo excluyente, bien porque se desarrollaba en ámbitos muy sectorizados u oficiales, o muy alternativos. Queríamos atraer a un público que no solía consumir este tipo de productos culturales pero no por falta de ganas, sino por no encontrar su espacio. Intentamos hacer, de alguna forma, más accesible la cultura. Y para ello nuestro propósito siempre fue hacer disfrutar a la gente con las acciones que proponemos. Pero siempre con rigor. Buscando contenidos que aporten, que enriquezcan. La cultura no está reñida con la diversión.

"Queríamos atraer a un público que no solía consumir este tipo de productos culturales, pero no por falta de ganas, sino por no encontrar su espacio".

Apostar por la cultura en la era de lo cuantitativo, de la polémica y de la ausencia de apoyos al sector. ¿Cómo se nada a contracorriente?

La cultura es un sector difícil. Precario e infravalorado. No cuenta con los recursos, ni los apoyos con los que cuenta otros países como Francia, que aprecia su cultura como un símbolo nacional. Creíamos que tras el confinamiento que sufrimos y las épocas más duras de la pandemia iba a hacerse evidente el rol indiscutible que juega la cultura. Veremos…
A pesar de todo, a nosotras nos encanta lo que hacemos. Se nos hace difícil esquivar lo vocacional que hay en todo lo que hacemos. Nos hace felices. Y nos gustaría pensar que, en algunas ocasiones, hemos facilitado las herramientas necesarias para educar la mirada en los distintos ámbitos culturales que tocamos.

A ese nadar a contracorriente se suma otro obstáculo más, el que comentabas antes de un sentimiento de lejanía, desconexión y sectorización de los eventos culturales. Está claro que poner cervezas y poder ir con amigas a un sitio bonito, ya hace el evento atractivo. ¿Pero de qué más maneras Cooltural Plans cambia esta perspectiva de los encuentros culturales?

Nuestra filosofía inicial era sacar la cultura de su contexto habitual para acercarla a la gente. Con el tiempo, hemos identificado qué es lo que hace que uno pueda disfrutar más o menos en un evento cultural. Desde luego aunar lo gastro a la cultura es algo que ayuda, y que multiplica el disfrute. En los Cooltural Plans la clave está en acercar al personaje protagonista, mostrarlo al natural y sin tarimas.

Nuestra filosofía inicial era sacar la cultura de su contexto habitual para acercarla a la gente. 

Poner esa parte divertida sin obviar la profundidad que merecen personas como Soledad Lorenzo, Edurne Portela o Borja Semper. ¿Cómo se conjugan ambas cosas en vuestros encuentros?

Nosotras somos (Patricia, Cristina, mis socias, y yo) nuestro primer público. Buscamos producir en nuestros encuentros, o en las acciones que nos encargan (empresas, instituciones…), lo que nos parece interesante y de la forma en la que nos parece atractiva. Normalmente, aunque tengamos protagonistas de primer nivel siempre durante la charla nos reímos, y nos sentimos relajados, de esa forma creo que lo que escuchamos produce un impacto más profundo y duradero. Al final lo que ofrecemos es una puerta abierta, que invite a seguir luego profundizando.

Por vuestros eventos pasa gente muy diversa. ¿Quién es la persona que más deseabais tener en Cooltural Plans y se sentó con vosotras? ¿Y quién se os escapa?

Si te soy sincera, no sabría decirte cuál, porque todos los personajes a los que invitamos a participar a un Cooltural Plan, o a las que contactamos para cualquier otro tipo de acción, son personas a las que rendimos admiración. En cuanto a alguien que se nos escape… Nos encantaría que protagonizaran alguno de nuestros encuentros: David Trueba, Elvira Lindo, Eduardo Mendoza o Ana Iris Simón… Seguiremos intentándolo.

En una entrevista, Violeta, dijiste: “La cultura me da consuelo. Consuelo vital”. Sin querer frivolizar, sabemos que también eres fan de Laconicum y queremos pensar que el autocuidado también da consuelo o, al menos, bienestar. ¿De qué manera Laconicum forma parte de tu vida y da ese consuelo o ese bienestar?

Yo nunca había consumido tanta cosmética hasta que descubrí Laconicum. Para mí es mucho más que un e-commerce, siento una profunda alineación con la filosofía de Laconicum, y su compromiso con la sostenibilidad ( no utilizar plásticos, envases reciclables, entregas con mensajeros en bicicleta…). Para mí es muy importante sentir esa identificación con los valores de una empresa. Pero no solo eso.
Tengo una confianza plena en la selección de productos y marcas que escogen, y en las chicas Laconicum ( Anabel y Maria, y el resto del equipo) como prescriptoras. En esta época en la que la mayoría de las plataformas digitales tienen automatizados con bots la atención al cliente, Laconicum nada contracorriente con la asesoría cosmética que brindan. Además me encantan los textos que acompañan los productos, son geniales.
De esa forma, y contestando a tu pregunta, consumir Laconicum de una forma consciente se ha convertido en algo aspiracional. Disfruto más del autocuidado, e invirtiendo en mi bienestar, que comprándome un bolso o unos zapatos. Me sale mucho más a cuenta.

¿Alguno que maride bien con un libro Cooltural?

Me encantan las velas de BYREDO, la de Bybliotéque. Y las de Mint and Rose, como Siesta.
Buscar un rincón tranquilo y acogedor de casa, encender una vela, prepararte un té o servirte una copa de vino, y abandonarte al placer o los placeres, libro en mano. Ahora mismo estoy leyendo Estaciones de regreso (Circulo de Tiza) de Jacobo Bergareche.

Cuéntanos tu selección lacónica, productos que te gusten y con los que disfrutes.

Es una selección bastante amplia. Tengo una trinidad cosmética: retinol por la noche, vitamina C por las mañanas y filtro solar. Me he hecho adicta a Lumilixir. Tanto noto su efecto que cuando se me acaba me pongo nerviosa si me toca estar en lista de espera. También a las cremas de manos de Benamôr, la de Rose Amélie es un disfrute. De Gallinée acabo de comprarme, a recomendación de Maria Martínez, el sérum para el cuero cabelludo, porque con el estrés sufro descamación y picores, y me está sentando genial. Y no hay día, salga o no a la calle, que no me perfume con Puro Fico de Officina delle Essenze, es parte de mi ritual hedonista.

Otros productos que también consumo, y que recomiendo de la misma forma que cuando me gusta mucho un libro, son la crema anti-polución de Quinque, The Imposible Glow de Pai Skincare (si lo hubiera conocido antes, me hubiera ahorrado mucho maltrato solar) y el Volcanic Exfoliator de Bioeffect. Y no sigo, porque va a parecer que tengo acciones de Laconicum (ya me gustaría…jajaja). 

La selección de Violeta Dávila, cofundadora de Cooltural Plans