Suzanne Tuttle y Alexandra Grima son dos mujeres australianas, de Byron Bay, que han creado una marca de skincare que nos cautivó desde que la vimos, tocamos y probamos. Ellas recuerdan así lo que la impulsó a lanzarla: "Como fundadoras, nos sentíamos abrumadas por la industria de la belleza y decidimos guiarnos por un principio claro, crear productos esenciales en los que se pueda confiar". Cosmética confiable y esencial. Eso nos suena bien.
Foile defiende que el cuidado de la piel debe ser inclusivo, eficaz y sencillo. Sus fórmulas utilizan ingredientes limpios y bioactivos para ofrecer resultados que se vean. Los productos no contienen aceites esenciales, fragancias ni aceite de palma para que puedan sentar bien a las pieles sensibles. Su objetivo, que compartimos, es que la cosmética nos proporcionen seguridad y nos hagan sentir cómodos en nuestra piel.
El packaging, como te ocurrirá a ti, nos enamoró. Según sus fundadoras, es el corazón del proyecto. Pasaron dos años investigando y desarrollando junto con James Walsh, del estudio de diseño industrial de Foile, la botella icónica que ves en las fotografías.
Está pensada para encajar en la palma de la mano. La forma orgánica intensifica la sensación táctil y alude a los ingredientes naturales presentes en los productos. El vidrio, que dura años, te permitirá reusarla y rellenarla una y otra vez. Y querrás colocarlas a la vista, para deleitarte mirándolas cada día.



