Amanece en el bosque. El suelo empapado de rocío desprende un olor a tierra húmeda que despierta algo silencioso, casi animal. Sube una nube suave de musgo de roble y setas. El sándalo difunde un calor envolvente. La salvia y las flores silvestres traen una frescura vegetal y delicada. Y en el fondo, el benjuí abre notas ambarinas y resinosas, sutilmente adictivas.
Es la savia primaria de Millesève. Unisex, como todos los de la casa: los bosques no preguntan.
Entra.
- Notas de salida: salvia romana, pino, opopónax, pimienta rosa, cardamomo.
- Notas de corazón: flores silvestres, castaña, avellana, setas, violeta.
- Notas de fondo: almizcle, cedro, vetiver, sándalo, benjuí, haba tonka, ládano, musgo de roble, pachulí.




