El sándalo lleva miles de años en la perfumería y no hay manera de cansarse de él. Será porque huele a piel, a madera cálida y a algo muy difícil de explicar que siempre apetece.
Santal Skin es la versión de Amoué: cremosa y especiada. Arranca con pimienta negra y cardamomo, pasa por el jengibre, el elemí y un toque de iris, y se asienta en un sándalo suave con papiro y cedro que dura y dura.
Tiene un 1% de Neurophroline™, un extracto vegetal que actúa sobre los receptores sensoriales de la piel y está pensado para aportar sensación de calma.
- Notas de salida: pimienta negra, cardamomo.
- Notas de corazón: elemí, jengibre, iris, ámbar gris.
- Notas de fondo: sándalo, papiro, cedro.
Un clásico. Llévalo puesto.


