Hay clásicos que no necesitan reinventarse. Y luego está lo que Pai hace con la rosa mosqueta.
En el Rosehip BioRegenerate, Pai mezcla el aceite de la semilla con el del fruto y lo extrae de una forma que conserva mucho más de lo bueno de la planta: omegas 3, 6, 7 y 9, que ayudan a la piel a repararse durante la noche, y carotenoides, unos antioxidantes que le dan ese naranja tan intenso. Sarah Brown, fundadora de Pai, lo explica así: parece potente y huele potente porque lo es. La rosa mosqueta llega de Sudáfrica, Bulgaria y Chile, y el aceite se hace en Londres, en la fábrica de Pai.
Se usa por la noche y trabaja mientras duermes. Por la mañana la piel está más suave, más jugosa, con mejor tono y más luminosa. Va bien a casi todas las pieles, también a las sensibles, que con Pai siempre están en casa.
Rosa mosqueta, versión mejorada.





