Hay gestos que hacen que el cierre del día sea mejor. Apagar el móvil. Abrir un libro. O dedicarte dos minutos antes de dormir.
Temple Oil, de Rassa, es para ese momento. Siete aceites vegetales: coco, soja, oliva, jojoba, argán, pepita de uva y ricino, que dejan la piel flexible, luminosa y con un tacto tan suave que da ganas de comprobar varias veces.
Se absorbe rápido, sin dejar sensación pegajosa. Y deja la piel con un aroma increíble.

