Hay una cosa que el maquillaje lleva siglos intentando copiar: la cara de alguien que acaba de subir cuatro pisos andando. Color justo, en el sitio justo y sin que parezca artificial.
Este stick lo consigue. Es un bálsamo en crema que se funde al tocar la piel, se difumina con el dedo y no deja marca donde empieza ni donde acaba. Va pigmentado de verdad: se ve desde la primera pasada, y si quieres más, puedes añadir más capas.
Sirve también para los labios. Mismo gesto, mismo tono y el efecto buena cara es inmediato.
Contiene ceras vegetales, extracto de bayas de goji y activos hidratantes y antioxidantes. No lleva perfume. Se aplica sin espejo, que es justo lo que necesitas a las ocho de la mañana o dentro de un taxi.
Hay dos tonos:
- Nue es un nude melocotón de subtono neutro, efecto piel desnuda.
- Accord es un marrón con subtono teja, a medio camino entre colorete y bronceador.
Frescura o cara de finde en la playa en pleno noviembre.









