La contaminación: el enemigo silencioso de tu piel

El sol es una de la principales amenazas para la piel, pero no es la única. Cada vez está más extendida la idea de que la contaminación tiene un efecto nocivo sobre la piel.  Los agentes contaminantes como los metales pesados, los hidrocarburos o el humo del tabaco producen la aparición de signos de envejecimiento cutáneo, por culpa del incremento de la melanogénesis (aparición de manchas), la reducción de colágeno (pérdida de firmeza y elasticidad), la disminución de la reserva de antioxidantes y la activación de vías inflamatorias.

En función de la edad, el grado de exposición al sol, la sensibilidad cutánea y otros factores, la polución puede afectar de forma distinta. La piel pierde energía, se debilita y agota, pudiendo conducir a casos de dermatitis, eccema y rosácea.

Como desde Laconicum estamos concienciados con la prevención, hemos querido recopilar algunos rituales para protegernos frente a esas agresiones.

El primer paso consiste en eliminar y retirar la mayor cantidad de partículas que se depositan en la piel. Cuanto más contaminado sea el entorno, más suavidad se requiere, por lo que es conveniente racionar y ser prudente con los procesos que debilitan la capa córnea de la piel, como las exfoliaciones intensivas o productos como el retinol y el ácido glicólico.

Una buena opción es comenzar con un agua micelar suave, o un desmaquillador que calme e hidrate, y seguir con un bálsamo limpiador suave, como este de Argentum Apothecary, con aceite de almendras dulces, vitamina E y argán, que limpia la piel sin agredirla.

A continuación, conviene utilizar cremas o sérums enriquecidos con antioxidantes para contrarrestar no solo los daños de la contaminación, sino también del sol, el estrés o la falta de sueño. 

Este elixir facial de día de Sarah Chapman proporciona un efecto de vitalidad en pieles apagadas y cansadas, gracias a su activos que trabajan aumentando la producción de colágeno y mejorando la elasticidad de la piel. Además, contiene vitamina E, que suaviza de manera natural.

Este tratamiento intensivo de Bioeffect no es solo antipolución sino que también es antioxidante. Consta de dos pasos que se deben aplicar cada mañana y está formulado a base de EGF, el ingrediente estrella de Bioeffect que multiplica la capacidad de las células de regenerarse y de dos ácidos: ferúlico y azelaico. Tiene acción antibacteriana y antiinflamatoria, protege la piel de la acción de los radicales libres. Asimismo reduce los puntos negros y la hiperpigmentación. 

Por supuesto no olvidarnos de la protección solar, como esta protección solar con color o esta con filtros físicos y químicos de uso diario, que además protege contra la luz azul de las pantallas.

La tercera parte de la estrategia  de defensa pasa por el uso de productos que mejoren los procesos de regeneración de la piel, especialmente durante la noche, apoyando los procesos detoxificantes naturales y capaces de calmar  y reparar la piel.

Overnight facial serum de Sarah Chapman es un tratamiento nocturno intensivo que ayuda a aumentar la vida de las células retrasando su envejecimiento. Consigue una piel calmada gracias a las vitaminas antioxidantes, coenzima Q10 y ácido alfa lipoico, junto con vitamina A, vitamina C estabilizada y activos patentados específicos.

Este aceite facial regenerante de Argentum es un aceite seco, con acabado mate, con propiedades curativas (ayuda a curar cicatrices, eczema y psoriasis); antiedad (contiene niveles altos de vitamina E y antioxidantes que reducen el daño de los radicales libres); y protectoras: actúa como una capa desinfectante que protege de la polución, toxinas y microorganismos.