La GDS (Guía Definitiva de Solares)

Hay tantos solares, casi, como rayos de sol. No es fácil moverse en ese laberinto de productos que aparecen cada año en primavera. Intentemos orientar acerca de cómo elegir el que nos conviene/interesa/apetece:

Lo que realmente define a los protectores solares es la composición y cómo actúan frente a la radiación. Dediquemos cinco minutos a leer esto: ese tiempo nos permitirá después estar muy tranquilos en la playa o en la piscina. 

Protectores solares químicos u orgánicos:

Los protectores químicos captan los rayos solares y los transforman en energía no perjudicial para la piel. Su formulación es a base de compuestos químicos, los más conocidos son oxibenzona, octocrileno, avobenzona, octisalato, entre otros. 

Protectores solares físicos o minerales:

El objetivo de los protectores solares físicos es actuar como pantalla, pues se quedan en la superficie de la piel y bloquean la absorción solar. Sus componentes principales suelen ser: óxido de zinc y de hierro, dióxido de titanio, mica, caolín o talco.

Lo ideal es buscar una combinación de ambos,sobre todo en zonas como la piel del rostro, y tener en cuenta estos aspectos a la hora de elegir: fototipo de la piel, latitud (más radiación cuanto más cercano al Ecuador) y altitud (playa o montaña), si estás embarazada o si tienes la piel especialmente sensible o con dermatitis.

Te contamos algunas diferencias:

  • Los protectores químicos necesitan unos 30 minutos para hacer efecto mientras son absorbidos por la piel, por eso debes aplicártelos antes de salir al sol. Los físicos son de efecto inmediato, pues no los absorbe la piel.

  • Los químicos, al ser absorbidos por la piel, tienen riesgo de generar alergias. Los físicos, por el contrario, son recomendados para piles sensibles y para niños.

  • Los químicos se absorben fácil y rápidamente por la piel, pues su textura es más fluida y agradable. Los físicos suelen dejar una capa blanca sobre la piel,aunque las fórmulas modernas y más avanzadas permiten que no quede este efecto si se trabaja bien la crema con la piel.

  • Water resistant indica una resistencia al agua de 40 minutos. Water-proof una resistencia a un baño de hasta 80 minutos. De todos modos, es conveniente re-aplicar el protector después de cada baño, o si sudas o te secas con la toalla.

  • Una vez abierto, los filtros pierden eficacia y duran un máximo de 12 meses. Así que sí: hay que comprar un nuevo protector cada año.

  • Los solares físicos son más respetuosos con el medio ambiente y no producen daños en el ecosistema marino (siempre que no contengan nanopartículas). En los filtros minerales hay que evitar sobre todo  la oxibenzona, el octinoxato, los filtros químicos hidrosolubles y las siliconas.

Ahora ya conocemos la diferencia. Estamos listos para darnos un paseo por la playa. 

Ver productos de protección solar →