Revolucionando la oficina Laconicum 27/02/2017

Laconicum cambia, siempre lo hace. Nuevas marcas llegan a menudo. Pero Laconicum también crece y eso significa reorganizarse. Ésta semana pasada nuestro cuartel general se puso patas arriba para dar paso a nuevas mesas, sillas y espacios: la cocina ya no es cocina es despacho. Lo que era despacho ahora es cocina y sala de reuniones. Y lo que era sala de reuniones ahora es despacho. Un lío en el que cada uno se ha hecho con su propio territorio con la misma emoción con la que un niño estrena nuevo cuarto o pupitre.

Cada uno en su despacho se ha pedido nuevo sitio al grito de “me lo pido”. ¿Criterios? Que si vistas a la calle; que si el rinconcito independiente; que si "ahí no que me toca abrir la puerta".

Nuestra palmera también ha cambiado de puesto, ahora, junto a la ventana. Otro miembro que también va creciendo en esta empresa. Enhorabuena.

Ahora también tenemos nuevo set fotográfico (también junto a la ventana) para mejores fotos en nuestro Instagram. 

Nuestras bolsas de aniversario lacónicas por fin cuelgan bien de las paredes. Por cierto, los 5 añitos están al caer. Tic-tac.

Las pizarras se han reorganizado y un nuevo corcho llegará para cubrirlo de ideas. De Pinterest a la realidad: inspiración lacónica. 

Cada mesa se va llenando con sus imprescindibles, sus cremas y esas cositas de cada uno.

Hay un nuevo y enorme bote de cristal en uno de los despachos. Aún estamos pensando con qué llenarlo, ¿chuches, galletas, frutos secos, Coca-Colas de gominola con pica pica? Se admiten sugerencias.

También nos hemos planteado pintar la puerta de entrada en un azul lacónico. Pero ninguno somos muy duchos en esto de la pintura. Veremos.

Y aquí seguimos en constante cambio. No hagan zapping.