El lado oscuro de Laconicum 25/10/2016

En Laconicum estamos lejos, lejísimos de ser perfectas, lejos de parecer sacadas de Pinterest. Nos gusta esa lejanía. De vez en cuando se escucha un: “Maaadre mía...”. Estos son algunos de nuestros pequeños secretos. 

  • La Coca Cola. Habéis visto ya más de una Coca Cola por estos lares. Sí, lease un sentimiento de culpa en estas palabras. Somos débiles. Algún té, alguna jarrita mona de agua que va y viene nunca faltan. Pero la Coca Cola, siempre. 

  • Aunque pontificamos sobre ello, algunos días olvidamos usar contorno de ojos. Lo recordamos al pasar por las estanterías de los testers. Entonces se nos escapa un "vaya, ha vuelto a pasar". En ese momento nos prometemos no reincidir. 

  • Podríamos escribir una lacónica Guía Michelin de hamburguesas. Somos unas auténticas entendidas. Que si con pan brioche, de semillas o sésamo. Que si de estos gramos o estos otros, que hoy tengo hambre. Mucha. Y al punto por favor. Con guacamole y algo de chipotle. O mucho. Hoy, venga: un Burger King: una Long Chicken con extra de queso, por favor. Y hasta la próxima hamburguesa que las ensaladitas y las legumbres no falten. Qué bien nos movemos en la contradicción. 

  • A veces nos olvidamos de regar la selvática palmera que tenemos en la sala de reuniones. Las susodichas jarritas de agua de vez en cuando la riegan (y a nosotras la Coca Cola, sí sí). Y es que estas cabezas que pululan por Laconicum son algo despistadas en cuanto a jardinería se refiere. Tras un año sigue viva. Nos esforzamos.

  • No sabemos pintarnos una raya del ojo decente. Ninguna sabe. Lo intentamos, sí. Incluso damos instrucciones de cómo hacerlo pero a nosotros se nos resiste. Nos empeñamos, también. Pero nada. Y el mundo no se acaba.

  • No siempre usamos nuestra vela Teint de Neige. ¡¿Cómo es eso posible?! ¡¿Cómo, por Dios?! estaréis pensando. Sí, lo sabemos. Pero alguna de Diptyque, cae. Huelen tan bien. E incluso damos la bienvenida a nuestra oficina con ellas. Somos unas incautas.

Podemos seguir con alguna que otra pequeñez. Pero mantengamos un pequeño halo de misterio. Eso sí, nunca dejaremos de probar nuevas rarezas. Nunca dejaremos de ser unas beauty freaks. ¿Prueba de ello? Pasen y lean. Prueben y compren.