Mi caaasa 24/11/2015

Ha llegado el frío. Y qué frío. Pero por fin llegamos a casa. Mi caaasa. 

Soñamos y anhelamos nuestro momento post frío-glacial. Pijama poco fotogénico, baño, un té en taza de loza gruesa y esa serie en la que tenemos que ponernos al día. Un ritual perfectamente estudiado, disfrutado y testado en el que:

  • Tras abrir la puerta, previa pelea con las llaves, sentimos esa oleada de calor que proviene de esa magnífica calefacción central. Hawaii, Bombay. Menudo paraíso.

  • Soltamos los trastos, nos vamos derechos a nuestros aposentos y, hola baño. Un baño calentito (qué difícil es ajustar la temperatura). con música, unas buenas velas (siempre buenas, por favor) y nuestras sales Sleepy Cow, claro, queremos descansZzZ….

  • Pero aquí no termina el ritual. Ya se puede decir que hemos entrado en calor. Qué gusto. Qué bien. Estamos limpitos, con el rostro impoluto y oliendo a rosas o mejor, a rosa mosqueta, por ejemplo. 

  • Esta noche vamos a dormir como un bebé. Ven cremita Sleepy Cow, ven. Nos gusta como hueles y como dejas de suave la piel.

  • Y llegó el momento del té calentito. Un Relax Tea, si es tan amable. Espera, ya me lo preparo yo. Un poco de sofá, de cojín bajo la cabeza, del ratito de Instagram y de la enésima serie a la que nos hemos enganchado sin darnos cuenta. 

Buenas noches.

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