Tres lugares très Laconicum 17/04/2012

Comienza una serie en la que contamos dónde nos gustaría estar, dónde hemos estado y donde fantaseamos con volver. Empezamos por Paris. Por supuesto. 


Astier de Villatte. Por ser una de esas tiendas que sólo pueden estar en Paris. Por superflua, delicada, y hermosa hasta lo absurdo. Porque las velas, libretas y loza blanca que venden son mucho más caras de lo que deben. Quizás no compres, pero solo entrar en esta tienda destartalada, te hará sentir bien.

173 Rue St Honoré

Imagen:  John Merkl

 

Heliocosm. Por rara, porque está en la zona de Palais Royal. Porque hacen cursos que no necesitamos, para nada, hacer pero en los que nos haría felices matricularnos.  Porque es para pioneros, beauty freaks y curiosos.

25, rue Hérold

 

Pierre Hermé. Por imaginativo, por inventarse nombres como deux-mille feuilles (dos mil hojas). Por trasladar el vocabulario de la moda a la pastelería. Por hacer pasteles riquísimos. De acuerdo, se ha extendido demasiado y ooops, horreur, hasta democratizado, pero, por ahora, se lo perdonamos.

185 Rue de Vaugirard