Cowshed: Un establo y un señor con varias ideas. 24/04/2012

Cuenta la leyenda (reciente pero leyenda al fin y al cabo) que Cowshed nació en un establo. No era cualquier establo, que una cosa es la épica y otra la ciencia-ficción. Era el establo de Babington House.

Esta casa-casona-mansión georgiana llevaba siglos en el condado de Somerset, a dos horas y media de Londres, pero no fue hasta 1998 cuando se convirtió en lo que hoy es. Esto fue gracias a la varita mágica de Nick Jones, el jefe de todo esto.

Este hombre, que convierte en éxito todo lo que toca, vio en este Babington un sitio donde disfrutar del campo sin renunciar a las comodidades de la ciudad; pensaba en urbanitas saturados de tráfico (entonces los iPhone, iPad y demás i eran un sueño) que querían desconectar sin sentirse fuera de lugar. Para ellos creó este híbrido entre club privado y hotel. Inventó, de paso una fórmula que repetiría más tarde en los Soho House.

En este lugar tan de novela de E.M Foster, uno puede ser socio, y por tanto, disfrutar de ventajazas enormes, o acudir como huésped de hotel convencional. Estas son las buenas noticias: uno puede alojarse aquí. Tú, yo, nosotros.

En cualquier caso, Babington ofreció desde el principio servicios de spa y tratamientos. Lo hacía es un establo. Bonito, higiénico y acondicionado pero establo.

 

Pronto, los productos que se usaban, se quedaron cortos y a Jones, que no se le pone nada por delante, pensó que era el momento de lanzar su propia línea. Miró alrededor y vio que tenía 19 hectáreas de plantas y flores. Y empezó a pensar, a trabajar y a aliarse con los mejores: y salió Cowshed. Fue de las primeras firmas británicas en usar plantas y sus aceites esenciales, proteínas y vitaminas. Hoy es uno de los patrimonios nacionales, junto con el té, el gin tonic y Kate Middleton.

La idea era usar Cowshed solo en el spa de Babington House. Esa era la idea, pero la marca cobró vida propia. Y el resto son historia e historias. Otro día te las contamos.