Serendipity hotelera 14/06/2012

Las mandamases de Laconicum tienen derecho a descansar. En su caso, el descanso pasa por el trabajo de campo. Duro. Muy duro. Internet está muy bien pero las cosas más interesantes de la vida siguen sucediendo lejos de una pantalla. Aunque luego se cuenten en ella. Por eso, han hecho la maleta y se han ido a investigar. 

Una de ellas ha estado en el hotel Puente Romano de Marbella. Ambas son hotelófilas y mitómanas y muchas veces eligen destino a partir del hotel. Este es un clásico entre clásicos del hedonismo español. Y, ¿qué había en Puente Romano? Tratamientos de Mama Mio. Marbella es la nueva Marbella

Otra ha estado en el Palais Namaskar, un cruce entre Escandinavia y Bali cerca de Marrakech. Por ella no hubiera salido de su villa racionalista y de darse chapuzones en la piscina, pero en el spa tenían tratamientos de Ila. Y tuvo que hacerse uno. 

Tras estos felices encuentros con dos de sus marcas fetiche ya están de vuelta en los headquarters de Laconicum