Noventa minutos de felicidad en una tarde de otoño 30/10/2012

Estas tardes de otoño se nos ocurren mil y un maridajes. Requisitos: imaginación, tiempo, ordenador apagado, una manta cerca y voluntad, el secreto de tantas cosas. 

Aquí va nuestra propuesta. A ser posible con lluvia tras la ventana. 

UNA SERIE: Estamos a pocos días de las elecciones USA, y somos unas obsesas de las series de alta política. Por eso, y tras vernos de un tirón sin rechistar todas las temporadas de The West Wing y aprender sobre tantas cosas, recomendamos ver o volver a ver Two Cathedrals. Este episodio es el 22 de la segunda temporada y uno de los más míticos de una serie que es un totem absoluto. Mito sobre mito y sobre mito. 

UNA CREMA: Mientras la vemos, lo haremos con las piernas en alto, que es como se ven las series deluxe. Antes las habremos masajeado con Lucky Legs Cooling Serum, de Mama Mio, un producto que refresca y aligera. Tras darnos ( o que nos den) esta crema dejaremos atrás los tacones, las carreras por la ciudad y las caminatas por los pasillos del metro.

UN VINO: In vino, veritas, por supuesto, pero no sirve cualquier vino para encontrar la verdad. Al menos a nosotros. Para rematar este maridaje entre serie + cosmética necesitamos un tinto. En concreto, y porque somos caprichosas, un Laya 2011. D.O. Almansa¿Que por qué? Porque es un vino muy Laconicum: con historia, de calidad y poco conocido. Y porque lo hemos conseguido en una Enolobox, que nos enolochifla.  

Si hay alguien que mejore este plan que hable ahora o calle para siempre.