Lugares Laconicum: Bone Daddies y su ramen salvaje. 25/07/2013

Ahora que nadie nos oye lo confesamos. Estuvimos en Bone Daddies porque leímos que lo recomendaba Gwyneth Paltrow. Sí. Así somos y lo asumimos. 

Nos gusta tanto el ramen que lo comemos allá donde vayamos. Fuimos a Londres hace unos días y ni el calor, ni las reuniones, ni las prisas nos detuvieron de ir a probar una receta de Chicken Tantamen que la überperfecta Paltrow contó un día. 

Carecemos de datos científicos para saber si hay un lugar de ramen mejor en Londres; para nosotros este ya es el lugar de sorber esta versión japonesa de la sopa de fideos chinos.

Hablamos de Bone Daddies, en pleno Soho, una idea del chef Ross Shonhan. La escenografía es la esperada: mesas de madera corridas, taburetes, música y gente concentrada en sus cuencos de caldo con “cosas” flotando.

Vayamos al ramen: pedimos el famoso Tantamen, con sésamo, chile, bok choy y carne. Estómagos sensibles: ni os acerquéis porque en este plato hay mucha emoción, es decir: pica mucho. Nos da igual. Buscamos eso. Pero la intensidad no impedía saborear el maravilloso caldo con sabor a sésamo tostada con huevos. ¿El precio? 11 libras. 

Volveremos. No porque lo dice Gwyneth, sino porque lo decimos nosotras, que somos grandes prescriptoras de nosotras mismas.