5 razones por las que deberías usar laca 18/09/2015

Por alguna extraña razón, la laca ya no se usa. Ahora ya es sólo asunto de pasarelas y de nuestras queridas abuelas con sus moños y peinados capaces de aguantar una explosión nuclear. Sí, intactos seguirán. Y nosotras, no podemos evitar preguntarnos, ¿Por qué? ¿Por qué no? En Laconicum nos resistimos a la idea. A abandonar a una gran amiga como es la laca. Así que aquí van, queridísimas almas de cántaro, nuestras  5 ideas que te harán querer recuperar a esa gran amiga, la laca.

Esta es nuestra oda a este clásico.

1. Para empezar, así de buenas a primeras, un pequeño truco de esos de toda la vida. Para evitar el efecto “frizz” vaporiza un poco de laca en tu cepillo, peine o brocha y pásalo por el pelo y et voilà. Adiós, electricidad estática ¡Adiós!

2. A quien no le gusta la naturalidad, lo sencillo, lo simple. Traducido a nuestro mundo de melenas al viento: a quien no le gusta una melena “despeinada”? Tras secarte el pelo, con la cabeza hacia abajo, vaporiza un poco de laca, masajea con los dedos y después ya, cepillate. Verás.

3. Para volumen y raíces ahuecadas, siempre laca. Todas tenemos una pequeña Marilyn Monroe en nuestro interior deseando salir y gritar: Pu pu pi du. (cursi?¿)

4. El boom de las trenzas llegó y se quedó. Es un peinado que nunca pasa de moda y un gran recurso, también. Pulveriza un poco de laca antes de hacerte la o las trenzas y así conseguirás ese efecto de trenza “despeinada” tan natural y pasota al mismo tiempo.

5. Y para terminar, otro truco. Otro de esos de los de toda la vida. Nos vestimos, nos peinamos, disparamos laca a las suelas de nuestros zapatos nuevos (“chas, chas”) y pisamos fuerte, sin medio tembleque. Si, nos hemos salido un poco del terreno con este truco pero ser un poco rebelde, nunca está de más.

Para todo esto y mucho más sirve la laca. Pero, como no nos cansamos de decir, no sirve cualquiera. Tiene que ser una laca digna de su tiempo.