Lo mínimo e imprescindible. 13/04/2016

Nuestros lacónicos bolsos han sucumbido a la Kondofiebre. Hemos leído, devorado y puesto en práctica lo predicado por Marie Kondo en su libro: "La magia del orden". Tiramos sin piedad ¡ZAS!. Fuera los “porsiacas”. Fuera los múltiplos de cuatro. Fuera lo innecesario. Hola espalda recta ¿Cómo? Quedándote solo con esto:

  • Pasta y cepillo de dientes, claro.
  • Una goma de pelo. Una y no más. Y horquillas, dos, que no cinco. Auto-budus no, gracias.
  • Una idea: No Concealer Concealer de Dr. Perricone + Illusive y Living Luminizer de rms beauty + Máscara de pestañas "Nightfall" de Ilia Beauty. Todo pequeñito y poco abultado en el conocido arte del “No Make-up”. Aquí, todo es arte.
  • Una toallita quitaesmaltes orgánica para la uña rebelde. Sí, esa. Nada de esconder las manos y mucho menos mirarlas. A los ojos, siempre.
  • 50 ml en crema de manos con olor a campo inglés. 50 y no más para nuestras impolutas manos.
  • Perfume en tamaño viaje o esa muestra que hemos adquirido en nuestro último pedido. Nada de cargar con enormidades. Idolatramos a Mary Poppins, pero a cada cual, su papel.

Monedero, móvil, cargador, llaves y ya-ya. Ya. Listas para esa reunión. La copa de vino blanco post jornada laboral. O para la vida misma.